26/8/08

ENTRA EN EL SILENCIO...

En el silencio de tu alma se esconden
los más bellos secretos de tu corazón.
El silencio no es la ausencia de sonidos,
es un estado tranquilo en el que puedes oír
lo que se mueve en tu interior con mayor claridad.
En silencio se descubren maravillosas conversaciones
que la palabra sería incapaz de pronunciar.
En el trabajo callado y tranquilo los dones
de las personas se hacen visibles.
La palabra, cuando es clara y sincera,
nos acerca a los demás, nos ayuda a darnos a conocer,
nos muestra lo que los demás piensan y viven…
El silencio es el mayor grado de comunicación
que podemos conseguir con un ser humano.
Ábre el cofre sagrado de tu silencio,
comparte desde lo que eres, desde lo que vives,
desde lo que lloras y desde donde te alegras…
Sin palabras.

Entra de puntillas, sin hacer ruido,
para no romper la hermosura que ofreces a través
de tu silencio...
El silencio es el mayor grado de comunicación.
Autor Desconocido.

5 comentarios:

M@R dijo...

hola,,,

ESTE ESCRITO NO ES MIO, ME LLEGO EN UN CORREO PERO ES TAN CIERTO QUE QUISE PUBLICARLO,,,

DIFRUTENLO,,,

M@R,,,

Raquel Fernández dijo...

Es cierto, querida M@R, es un escrito absolutamente real.
Gracias por compartirlo con nosotros.

EL SENSEI dijo...

Hay silencios que dan vida, y otros que roban ilusiones...

Hay silencios que construyen sonrisas, y otros que hacen complicidad con el injusto...

Hay silencios que alimentan el romanticismo, y otros que destruyen el amor...

Hay silencios que son palabras, y hay palabras que son silencios...

Hay sonidos que son silencios, y hay silencios que pueden leerse...

Yo peleo contra aquel silencio que solapa, y disfruto de aquel que enamora o alimenta.

Siempre me ha apasionado el concepto del silencio... ¡tantos angulos de interpretacion!

BESITOS.

Inés Bohórquez dijo...

El silencio
profundo
y tan ruidoso que podría ser la mas insolita melodía...

un abrazo!

IGNACIO dijo...

En el silencio nos encontramos a nosotros mismos siempre, desde el más profundo del no decir.
Silencian las palabras, pero nunca el corazón.
Saludos.